miércoles, 19 de marzo de 2014

LA HONESTIDAD

Llegó de Cabo San Lucas mi hijo Norberto con su familia y de inmediato fui a comprar carbón para preparar una carne asada, mientras él iba por unas Tecates.

Al llegar con el carbón a la casa vi que mis dos nietos alegaban, acerca de quien me iba a ayudar a encender el carbón. Norberto el mayor me dijo:

-No se vale abuelo, yo pedí ayudarte para encender el carbón mientras Andrés le ayudaba a mi mamá a calentar las de harina-

Andrés me dijo:

-Honestamente, a mi me toca, la vez pasada te ayudaron mi papá y mi hermano-

Entonces para mediar dentro de sus alegatos, yo les dije:

-Yo le voy a pedir a su papá que sea él el que lo encienda, pero a propósito Andrés: ¿Sabes que quieres decir, cuando me dices "Honestamante"?-

Me dijo que si, pero que no lo podía explicar. Entonces recordando mis pláticas con mi abuelo les dije a los dos: -Sientense conmigo y le hablaré un poquito acerca de la honestidad-



-Si alguna vez debemos de hacer un listado de las cualidades que nos gustaría encontrar en las personas o mejor aún, que nos gustaría poseer, seguramente enunciaríamos "LA HONESTIDAD" porque garantiza confianza, seguridad, respaldo, confidencia, en una plaabra integridad.

La HONESTIDAD es una forma de vivir congruente entre lo lo que se piensa y la conducta que se observa hacia el prójimo, exige en dar a cada quién lo que le es debido.

Podemos ver como actitudes deshonestas la hipocresía, aparentando una personalidad que no se tiene para ganarse la estimación de los demás; el mentir continuamente; el simular trabajar o estudiar para no recibir una llamada de atención de los padres o maestros; el no guardar en confidencia algún asunto del que hemos hecho la promesa de no revelarlo no cumpliendo con la palabra dada.

Faltar a la HONESTIDAD nos lleva a romper los lazos de amistad establecidos, en la familia, en la escuela, en la iglesia donde nos desenvolvemos, pensemos que de esta manera la convivencia se hace prácticamente imposible, pues está no se da si somos incapaces de confiar unos en otros.

Todo esto me lo enseño mi abuelo en la plática que tuve con él el día en que me habló de la HONESTIDAD-


Y terminé diciéndoles:

-Entonces nietos, HONESTAMENTE hablando, vamos los tres a ayudarle a su papá a asar la carne-


No hay comentarios:

Publicar un comentario